El pasado 30 de noviembre, el alcalde electo de Bogotá, Gustavo Petro, anunció que durante su alcaldía se instalarán peajes urbanos, medida con la que quiere captar más ingresos los cuales, dice, invertirá en transporte público, es decir, para financiar parte del metro, tranvía eléctrico y mejorar las troncales de Transmilenio, también pretende reducir el uso del carro particular, y esto llevaría a desmontar el pico y placa según su propuesta. Medidas que a la larga congestionarán aún más la ya caótica ciudad, e incrementarán los gastos de tener un automóvil.